Colaboración de la poeta mexicana Mar Alaffita en nuestra Hiedra, curaduría de Antonio Ojeda.
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Las brujas se cercenan el corazón
con la primera plana del diario.
Lo envuelven como menudencia
con la cartelera de cine
y la sección de deportes.
Una vez pesado
y rotulada su condición,
se arroja a las fauces del enamoramiento.

Las bestias que dicen quererlas,
también necesitan comer.  


A Chrys Sainos

Jamás nos enseñan a amarrarnos
los ovarios.

 

Poner hielo bajo el ombligo,
detener la urgencia de bramar.
Aupar la fertilidad del suelo
con galones de chamico.

Al bajar el sol
las cigarras comparten el secreto
de los hombres:
con toloache,
cualquier vado se vuelve lodo.

Y una aquí,
escurriendo,
abre la trinchera
para dejar salir el calor;
sin miedo a acumular
los restos del combate.

Nadie nos dice
que el cuerpo no asegura estadía
ni que, por sacudir el catre con cualquiera,
la fiebre se extingue.

La canícula es permanente.


Ese capricho asentado en el pubis
no fijará rostro,
mas sí complacencia:


         saciar el apetito de las que creemos
         haber sepultado el amor.


DONDE NADIE SE ATREVE A MIRAR

Doce de junio,
la anciana lleva un retraso:
cinco minutos.
Puntualmente habría arrojado bendiciones
a las puertas del café
si la lluvia hubiera parado.
Pero el improvisado resguardo
no evita que los pies se le mojen
a través de las sandalias,
enraizándola al concreto
para detener la evangelización
que ha adoptado
como su castigo.
La hiedra le crece alrededor de las piernas,
da vueltas por su espalda;
poco a poco ha hecho un capullo verdoso
que le estruja las carnes,
¿habrá voz dentro de esa pupa?
nadie se atreve a mirar.
El revuelo de su transformación
se ha perdido en la marea del tiempo,
quizá cuando rompa el capullo
se dé cuenta que el destino
no es aquello que se abraza
cuando se está solo.


MUTACIÓN CELULAR  

Cada célula
comienza a dudar de su aspecto,
no responde al orden
ni sigue mapas genéticos.

Se replica,
por miedo a desaparecer
sin dejar una estela,
una abertura,
una mínima herejía en el tejido.

En el trayecto,
algunas olvidan si eran piel o sangre;
otras se atrincheran en las uñas
como insectos que sisean
un lenguaje extinto.

Al formarse,
los órganos discuten:
el corazón reniega del ritmo,
el estómago exige una promesa,
los pulmones pactan con el polvo,
las neuronas se dispersan como aves en la niebla.

La piel canta en dialectos antiguos,
los huesos crujen nombres
que jamás fueron puestos en la boca,
el cuerpo sobrevive.


La célula se ha vuelto un espectro;
el espíritu febril de una carne
hecha a voluntad de lo mínimo.


 DIENTES

No es mi culpa,
solo le faltaba dulzor
para ser un durazno moreno.

Mi abuela dice
que si uno no muerde
el antojo se queda entre los dientes
y luego pasa a las encías
hasta entumecer todo el rostro.

Le hice caso.
No es grave.
Solo un poco de sangre en los cachetes.

Sor Perpetua chilló,
como si le hubieran
incendiado las pestañas.

Caos.
Gritos.
Una llamada a mamá.

No entendía
por qué su piel no era tan dulce
como murmuraba el Padre Ramón.


MAR ALAFFITA
(Veracruz, 1994)

Desde 2019 busca generar espacios que descentralicen el arte y la lectura promoviendo discursos de colectividad, ternura y democratización. Ha participado en diferentes ligas de Poetry Slam y círculos de poesía en Puebla y CDMX, ganando el primer lugar en febrero del 2020 con la liga Voces Urbanas, en noviembre del 2021 con la liga Peace and Love y el tercer lugar en la Liga Nacional de Poetry Slam, 2022.  También, cuenta con publicaciones y proyectos para la Secretaría de Cultura enfocados a las infancias. Ponente en el IV Coloquio Nacional de Narrativas, (BUAP, 2020), tallerista en “Yo soy los seres que me habitan. Taller de redacción”, (IMACP, 2020), jueza en el concurso de cuento «Science Pride Fest» (UNAM, 2021), poeta invitada en la antología de poemas infantiles “Bestiario” (Secretaría de Cultura, 2022), prologuista de la segunda edición de “El libro de los libros”, antología poética de Alejandro Aparicio Morales (Astromelia Editores, 2023). Recibió el reconocimiento del Senado de la Republica a la Trayectoria y Propuesta Artística en agosto del 2023. Poeta invitada a participar en el segundo encuentro internacional de poesía “Wine and poetry”, 2024 (Colchagua, Chile) y como tallerista para la Red de Mujeres Líderes del Colchagua, hablando sobre “La poesía como territorio de resistencia y resiliencia” (2024). Actualmente coordina el Círculo de Lectura Amanoche (perteneciente al Fondo de Cultura Económica), es gestora cultural en el programa “Telar” de la Secretaría de Cultura y Maestra en Estética y Arte, realizando estudios referentes a danzas rituales. Copiladora y editora de la antología poética Ruge como Niña (2024, 2025). Autora del poemario Transgresiones Divinas (Cipselas, 2024). Directora del Festival Nacional de Poesía Joven, Puebla 2024, 2025.
 

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